17 febrero, 2019
  • 17 febrero, 2019

100 nadas

Por el 24 enero, 2019 0 18 Views

Cien días para evaluar el gobierno de un municipio con más de 250 mil habitantes es poco tiempo, no se pueden apreciar “avances” y menos cuando todo está hecho un desastre, que no tiene comienzo ni fin, no hay pies ni cabeza.

Sin embargo, es mucho tiempo para que los trabajadores no conozcan, no se enteren ni del nombre de los regidores, ya no se diga de las comisiones que integran.

En cien días los empleados municipales siguen exactamente igual que como han permanecido, -por lo menos los últimos seis años- calentando las sillas. Fabricando nada.

El edificio feo y mal construido que nombran unidad administrativa municipal, desde la estructura de la construcción, la distribución de cubículos en el interior, es más adecuada para una fábrica de cualquier producto, pero en este caso es realmente una fábrica de hacer nada.

Todos los empleados parecen pececitos, nadan y nadan todo el día; los jefes de área o directores se hacen patos y también se dedican a la nada. La semana pasada y lo que va de ésta, hemos estado asistiendo todos los días para observar el comportamiento de los empleados y nos admiramos de la paciencia que tienen para no aburrirse de permanecer atrás de un escritorio durante ocho largas horas, HACIENDO NADA.

Nos atrevimos a preguntar en las oficinas sobre los titulares; en la mayoría no estuvieron ni un solo día, la respuesta de las secretarias es la misma: “el licenciado está en una junta”; ¿y quién queda en su lugar?: “nadie” fue la respuesta.

Finalmente optamos por preguntar con el primero que está sentado jugando con su celular en la larga fila de escritorios y otra vez recibimos las mismas respuestas: “acabamos de entrar”, “no tenemos esa información”, “hable con el licenciado”; pero si los titulares no llegan a trabajar, los empleados tampoco tienen que hacer.

Son cientos que están haciendo nada y si la nada se pudiera cuantificarse en dinero, serían miles de millones que producirían o que se pierden en salarios y prestaciones que cada uno recibe.

100 días es mucho tiempo para sólo estar haciendo NADA.

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