21 agosto, 2019
  • 21 agosto, 2019

El desastre del MOCRI

Por el 19 marzo, 2019 0 290 Views

El viernes pasado desde las siete de la mañana comenzaron las noticias del desastre que hubo en la capital del estado por el grupo denominado “Movimiento Campesino Regional Independiente”.

Este es un grupo de choque que fue creado por el gobierno desde 1990-92 que se radicó en una parte de la selva Lacandona en el poblado Marqués de Comillas, lo formó la Secretaría de Gobernación para tener presencia a la Selva y se llamaba MOCRI-CNPA-MN.

Después del año 2000 apareció en Tuxtla Gutiérrez, en zona urbana, con la misma línea de invadir terrenos y manejar gente desarraigada; así fue creciendo, en la época de Juan Sabines gozó de toda la protección abiertamente, siguió con Manuel Velasco, de tal manera que crecieron las invasiones en la zona urbana, atacando a pequeños propietarios y se extendieron a otros municipios.

Sus dirigentes son de una sola familia, los hermanos Francisco, Noé, Pablo de apellidos Jiménez Pablo; Noé fue asesinado en Amatán y supuestamente cada uno de estos hermanos tiene su propio MOCRI con agregados de otras siglas, pero es lo mismo.

El viernes pasado fueron desalojados de un predio en Tuxtla Gutiérrez del que se habían posesionado unos meses antes, más de 1200 policías participaron en el desalojo que lo hicieron con gases lacrimógenos y los invasores salieron del predio armados con palos y machetes y fueron a cometer delitos en la Plaza Sol, en la Terminal de autobuses OCC, rompieron cristales, saquearon comercios, hicieron destrozos, atacaron vehículos particulares rompiéndoles los cristales, fueron casi dos horas que estuvieron haciendo desórdenes.

Finalmente informaron que detuvieron a 35 de los más de 500 individuos que estuvieron en las calles cometiendo tropelías aterrorizaron la zona, estos hechos llegaron a ser noticia nacional y sembraron el miedo a los habitantes de Tuxtla.

No tardaron las protestas anónimas de los que se dicen ser Coordinación Nacional Plan de Ayala Movimiento Nacional, cuyos líderes siempre se manejan en el anonimato porque están al servicio de mejor postor y como éste siempre es el gobierno, gozan de cabal impunidad; para simular oposición protestan por el “exceso de fuerza” que utilizó el gobierno y la “represión” que “sufrieron los invasores”.

Para ningún municipio de Chiapas es extraño que en cada lugar haya grupos de choque, paramilitares, bandoleros que cometen delitos sin que sean investigados porque finalmente están al servicio del gobierno en turno.

Por otra parte, la legalidad de terreno que fue invadido se encuentra en tela de duda, porque no se sabe quién es el propietario o quién puso la denuncia que actuaron con tanta rapidez, porque invasiones hay en todas partes; para muestra hay que ver las reservas en San Cristóbal de Las Casas y que cada vez los invasores se van posesionando de más predios.

Lo que sí quedó claro es que nadie pagará los daños cometidos por estos vándalos y que el miedo quedó sembrado en los habitantes tuxtlecos.

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