25 marzo, 2019
  • 25 marzo, 2019

En el mercado hay más de tres mil vendedores

Por el 14 febrero, 2019 0 11 Views

-Gastan cientos de litros de agua y no pagan a SAPAM.

-Concepción Villafuerte-

Los mercados públicos son foco de insalubridad para el expendio de alimentos, además una carga para el erario público, no reditúan para reinvertir ni siquiera en los servicios elementales como son: agua, drenaje, energía eléctrica y limpieza.

La ciudad cuenta con cinco mercados públicos, tres municipales y dos de los cuales no debería tener ningún gasto que afectara, puesto que uno Mercaltos fue construido por la iniciativa privada, son negocios particulares que cada uno debe pagar sus servicios como cualquier comercio.

El otro es el mercado de la zona norte que fue construido por el gobierno del estado y que además tiene una Terminal de transporte de corto recorrido que le serviría de abasto para que ahí descargaran mercancías provenientes de los pueblos circunvecinos pero que la tienen inutilizada por negligencia y como consecuencia no reciben el abasto para ser distribuido en el mismo mercado.

Los otros tres son: Merposur que inicialmente no era un mercado formal, sino una central de abasto, es decir, una zona de carga y descarga con un tianguis al centro rodeado de bodegas; pero el mal uso que le dieron se convirtió en un aglomeración de covachas sin ningún orden y se convirtió en un desorden.

El mercado de San Ramón por ser pequeño tiene más orden porque no crece y surte una parte del poniente de la ciudad, la gente del barrio y lugares cercanos.

En cambio el mercado más viejo es el José Castillo Tiélemans”, ese es una carga demasiado pesada para el ayuntamiento, además que es un nido de traficantes de toda índole.

Los vigilantes, cobradores y veladores son los únicos que saben lo que ahí ocurre por los acuerdos que mantienen con los líderes que controlan las ventas irregulares.

Este mercado no paga servicio de energía eléctrica ni servicio de agua, producen toneladas de basura y no ha recibido mantenimiento desde 1970 que inició operaciones.

La cuota que pagan los locales fijos, no pasa de los 600 pesos anuales; los puestos provisionales que se tienen en el piso pagan tres pesos diarios, los que venden en sus propios camionetas 50 pesos diarios, los introductores tienen una tarifa especial de acuerdo a las mercancías y al volumen que introduzcan, eso lo saben únicamente los cobradores; se calculan que existen más de tres mil comerciantes.

¿Cuánto se recauda diariamente en los mercados? Eso lo deben saber los administradores y en el Castillo Tiélemans, es a criterio de los cobradores, no existe ningún control y tampoco ninguna información, son más de tres mil vendedores solo en este mercado.

Otra fuga son los servicios sanitarios a los que necesariamente acuden los vendedores por lo menos una vez al día. Ahí se gastan cientos de litros de agua diario y no pagan ese servicio a SAPAM.

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