25 marzo, 2019
  • 25 marzo, 2019

Estafadores

Por el 19 febrero, 2019 0 83 Views

Los agentes rurales recientemente ratificados el pasado 2 de febrero en una “ceremonia” de usos y costumbres, son en realidad unos caciques de cada colonia, ranchería o caserío de este municipio con la anuencia y autorización del cabildo.

Es parte de su costumbre cobrar multas con cualquier pretexto, para todo piden cooperaciones, son los únicos que pueden hacer peticiones ante el ayuntamiento y mantienen sometidos a los habitantes de las zonas rurales.

Son tan atrevidos que cometen privaciones de la libertad, se introducen a otros municipios, encarcelar personas, someterlas y cobrarles multas elevadas.

No existe ningún control por parte del ayuntamiento que es el que los nombra y les paga un salario; la prueba quedó manifiesta el pasado 12 de febrero cuando un grupo se quiso imponer en la sesión de cabildo, mientras que otros se manifestaron en favor de la presidente municipal.

Los que están a favor y los que están en contra de la presidente, ambos hacen tratos con los funcionarios públicos, son los únicos que tienen ese privilegio de arreglarse con las autoridades porque tienen el nombramiento y el sello.

La realidad es otra, en lugar de buscar el beneficio de los pobladores, son unos verdaderos extorsionadores y quién no los obedezca tiene que pagar multa, ahí se hacen justicia a lo bruto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *