22 noviembre, 2019
  • 22 noviembre, 2019

La Columna

Por el 30 enero, 2019 0 165 Views

…¡En el sindicato de SAPAM, no saben si en la administración de este órgano operador, han autorizado tarifas preferenciales! Si ellos que son los que conocen todas las áreas en el interior de la administración no lo saben y el director asegura que “no hay convenios con las colonias”, a quién se le va a creer. Efectivamente hay un movimiento popular en el que un grupo de autollamados “representantes” de barrios y colonias que se han presentado ante el ayuntamiento y éste les ha reconocido esa “representación” de facto, que comenzaron con el pretexto de la seguridad y después se asumieron para otras tareas, pero legalmente no tienen ninguna representación y sin embargo ya levantaron a grupos de vecinos que únicamente quieren pagar 800 pesos anuales por el servicio del agua. Señores del ayuntamiento, si ustedes no exigen LEGALIDAD a esas supuestas “organizaciones” que se asumen como “representantes” de la población y se atribuyen cargos que no existen, no podrán gobernar y continuarán sometidos a grupúsculos que a su vez manipulan a sus vecinos. Para que haya orden, gobernantes y gobernados, deben respetar la Ley. Existen los Consejos de Participación y Colaboración Vecinal cuyas atribuciones están claramente señaladas en la Ley de Desarrollo Constitucional en materia de gobierno y administración municipal y no se pueden contravenir a las disposiciones; no debe haber privilegios para unos y discriminación para otros. En el supuesto que algunas personas no pudieran pagar la cuota de agua, deben comprobarlo de acuerdo a un estudio socioeconómico; pero esa argucia de pagar menos, la utilizan los dirigentes para manipular a los usuarios; solo hay que respetar la Ley, no es necesario inventar nada, todo está legislado; háganle saber a los gobernados cuáles son sus derechos y sus obligaciones y no caigan en el vicio de otros gobiernos, pongan medidores y esa es la solución… Un “rave” se está organizando para el 2 de febrero en el abandonado espacio del “centro de vacunología” que se encuentra en ruinas a un costado del Hospital de las Culturas. Los rave son shows de música electrónica en la que los jóvenes asisten para escuchar y bailar este tipo de música estridente que supera los 100 decibeles y puede causar molestias físicas a cualquier persona en estado normal; ahora imagínese un enfermo que se encuentra en un hospital y tiene que soportar siete horas de este ruido, sería un martirio. Ayer preguntamos a la dirección de servicios

públicos si estaba autorizado este acto y no pudimos hablar con la titular, pero uno de los trabajadores nos informó que efectivamente habían solicitado permiso para llevar a cabo este evento; esperemos que los funcionarios municipales tengan un poco de sentido común y consideren a los enfermos que se encuentran en el hospital para que no les provoquen un malestar mayor del que ya están padeciendo…

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